Napoleon Hill en su libro “Piense y hágase rico” afirma que la mente es como una batería eléctrica. Si está llena de sentimientos positivos, tendrá una impresionante fuerza para atraer lo mismo.

Como lo he analizado en otros artículos, Cruz Azul tiene un problema de fondo, no de forma, es decir, la solución del equipo capitalino está más en su sistema de creencias que en su entrenador o jugadores. Dicho de otra forma, Cruz Azul tiene que ayudarse a sentirse bien.

En un esquema que me compartieron recientemente, el gráfico muestra que solo hay 7 emociones positivas manifestadas al sentirse bien, por encima de 15 negativas que proyecta una persona que se siente mal, las cuales van a funcionar como una poderosa “ley de atracción”.

El miedo, dolor, depresión, desesperación, impotencia son consideradas por especialistas como las emociones más peligrosas mientras que el gozo, aprecio, poder, libertad son las emociones más benéficas para la salud y felicidad.

Cruz Azul no puede seguir insistiendo en hacer las cosas de la misma manera, lo está llevando al mismo lugar y no está obteniendo resultados positivos. Si lo quiere lograr, el club tiene que reinventarse e involucrar a todos sus integrantes en esto con una nueva filosofía.

Esta mentalidad tiene que definir cuidadosamente su nuevo “por qué”, tener un mapa de sueños que sus integrantes vean todos los días y tengan claro que la constancia y la disciplina en sus objetivos, les irá pagando paso a paso alto dividendos.

Al equipo de La Noria no le urge el título, necesita creer en si mismo y cambiar su mentalidad para proyectar una imagen distinta.

¡No es asunto de dinero, es de CREER! 

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