Tomás Boy es un entrenador que proyecta una imagen polémica, es arrebatado y pierde fácilmente el control de sus emociones.

Como parte de un equipo, una institución, Tomás debía moldear su personalidad a la filosofía y valores de Cruz Azul para construir una mayor credibilidad y aumentar su cuota de prestigio como director técnico.

La carrera del entrenador es corta, dura poco tiempo, por eso es ahí donde es necesario contar con un plan de imagen que ofrezca a los clubes algo más que conocimientos técnicos y esperanza.

Te comparto mi análisis de lo que debe hacer Tomás Boy para salvar su imagen:

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