2016, año olímpico, momento ideal para que los atletas y sus respectivas delegaciones concentren sus esfuerzos en trascender y no sólo en competir en este evento.

Cuando la imagen del atleta es gris, desapercibida e intrascendente, de poco le sirve. El atleta tiene que estar consciente en todo momento de todo lo que rodea e impacta en su carrera, ya que un descuido puede arruinar el trabajo de años.

¿Qué se necesita para trascender con la imagen?

1. Investigar

Es necesario conocer los puntos fuertes y débiles de la personalidad, los sueños, anhelos y miedos. Para lograr esto es necesario primeramente investigar la percepción que rodea al atleta para potenciar bien la imagen desde su creación.

Toma en cuenta la siguiente frase: “Lo que no se define, no se puede medir y lo que no se mide, difícilmente se puede mejorar”

2. Solucionar conflictos

Quedarse callado o sin responder ante un escándalo, refleja lo mucho que a un atleta le importa su carrera, qué tanto quiere influir en sus fans y el estado de su imagen real, lo que condicionará su futuro.

Trazar un plan con acciones a inmediato, corto, mediano y largo plazo para manejar crisis o problemas, es pensar en los escenarios ideales para evitar que la imagen vaya perdiendo credibilidad.

3. Uso de redes sociales

Las redes sociales determinan la calidad de pensamientos, sentimientos, sueños que ayudan al deportista a conocerse mejor, venderse mejor y verse más accesible y cercano a los aficionados.

Hay que evitar quejarse, agredir o insultar a otros. Cambiar el discurso por situaciones positivas.

4. Entrenamiento en medios

Así como el atleta pasa gran parte de su vida entrenando y preparándose para competir en un gran evento como los Juegos Olímpicos, es importante que también desarolle habilidades y capacidades relacionadas a hablar en público y el control adecuado de su lenguaje corporal.

El 93% de lo que comunicamos tiene que ver con nuestro lenguaje corporal, mientras que el 7% sólo son palabras.

5. Responsabilidad Social Deportiva

La Responsabilidad Social Deportiva no sólo es asistir a eventos de caridad o donar dinero, es ir más allá apoyando en todos los sentidos a diferentes personas y a aquellos sectores de la población más desfavorecidos.

La gran oportunidad es lograr que éste apoyo se vea natural y no como un pretexto para “lavar” la mala fama.

Con las anteriores 5 acciones, el reto para los atletas que estarán en Rio de Janeiro es hacer que su imagen trascienda no solamente comercialmente hablando, sino también en función a su futuro, y dejen una huella e influencia incluso cuando la hora del retiro ha llegado.

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