Queridos aficionados futboleros:

Esta carta la escribe un aficionado igual que tú, un ser humano que vive, disfruta y se apasiona enormemente con el que considero el deporte más emocionante de todos, sí, el futbol.

Asistir a un mundial, me imagino, porque nunca he tenido la dicha de asistir a uno, ha de ser una de las mejores experiencias de vida, algo que definitivamente no cambiaríamos en el corto, mediano y, quizá, largo plazo.

Este sueño llamado “mundial” al igual que para ti, es el de muchos otros que se esforzaron para hacerlo una realidad. Posiblemente fue la primera vez, segunda o tercera vez que fuiste, o posiblemente desde que tienes uso de razón no faltas a una justa deportiva de este tamaño.

Como mexicano, al igual que a ti, a mi también me gusta el desmadre pero sólo aquel en donde hay respeto, responsabilidad y se asumen las consecuencias con el mismo valor con el que actuamos.

Escudarse o esconderse detrás de una gran masa de aficionados para insultar y/o golpear a alguien, aventar la piedra y luego esconder la mano o cualquier otro acto que tenga la violencia de por medio, daña nuestra imagen como país y no me parece justo que por unos, paguemos todos.

Desde Francia 1998 hasta el mundial de Brasil 2014 hemos sido noticia internacional por actos de desmadre, ese que tanto nos gusta. Orinarse en la “llama eterna”, activar por primera vez la alarma del tren bala, competir para ver quien se orina a la distancia en varias botellas, ponerle sombrero a una estatua considerada un símbolo en Sudáfrica o aventarse de un barco de turistas en completo estado de ebriedad, me parecen actos más cobardes que chistosos.

No nos confundamos, nos gusta hacer pero que no nos hagan. ¿Qué hubiera pasado si en nuestro México alguien hubiera apagado la llama eterna que está en un importante monumento, o que alguno le hubiera puesto sobrero a alguno de nuestros héroes inmortalizados en una estatua?, seguramente no serían tantas las risas.

Esta carta no pretende educar, tampoco es una queja, es una simple reflexión personal post mundialista en la que te invito a que te sumes para que México tenga una mejor imagen a nivel mundial, tarea que no es exclusivamente de gobernadores, funcionarios, políticos, policías, maestros o padres de familia.

Si cambiamos nuestra actitud no solamente haremos que México juegue un quinto partido o llegue más allá, le ayudaremos a que su nivel deportivo esté a la altura de la calidad su gente.

Atentamente,

Eric Olavarrieta
Consultor en imagen ejecutiva y deportiva

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