Le gusta jugar futbol con short grande. Se mueve en el centro del campo como si trajera un motor integrado en la espalda. Su gran nariz funciona como brújula que le ayuda a colocar balones con precisión.

Luka Modric es una identidad deportiva jovial que gusta hablar en el campo. Es serio y de pocas palabras, decidido en lo que quiere, a tal punto que parece que todo lo que obtiene no le ha costado trabajo alguno.

Más allá de las canchas, su vestimenta transmite que es una persona natural, accesible y sencilla, poco complicada y que no arriesga en hacer tantos cambios físicos. Su look, además, demuestra que es práctico.

El lenguaje corporal de Modric proyecta que es un jugador tímido y que le cuesta hablar en entrevistas y conferencias de prensa. En su rostro puede observarse sorpresa y un ligero temor a decir algo que, da la sensación, pudiera meterlo en aprietos, esto queda en evidencia cuando también encoge los hombros como si estuviera dando la impresión de no querer ofender a alguien.

Luka usa palabras de forma pausada y lenta al expresarse que envían un mensaje de su personalidad tranquila:

“Para nosotros, para Croacia, jugar contra Brasil en la inauguración es un sueño hecho realidad. Nosotros no tenemos nada que perder, ellos son los favoritos…”

Ver en (http://www.youtube.com/watch?v=viq-wXnRqXo)

Luka Modric es una identidad deportiva que representa al niño de guerra, el niño de Croacia que quiere hacer travesuras con su selección en Brasil siendo una selección sorpresiva.

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