La velocidad es su nombre, su socia, su amiga. Los campos verdes de Manchester tienen una línea de fuego en sus bandas, huellas de una identidad deportiva. Su nombre: Antonio Valencia.

Rostro cuadrado, cabello quebradizo con cortes aerodinámicos a los lados, un leve vello facial en la barbilla sumados a un estilo natural y casual, hacen que Valencia sea visto como un jugador amigable, cercano y sencillo.

La cualidad de imagen que más resalta en su personalidad es lo poco complicado que es en su forma de ser. Este elemento refuerza su humildad como jugador.

A través de su comunicación no verbal, además, evidencia que es una persona penosa al bajar la mirada y con dificultades para expresarse, también que mantiene un diálogo consigo mismo al mover los ojos hacia su lado izquierdo y hacia abajo, que gusta recordar al mover los ojos hacia su lado derecho y hacia arriba, y finalmente una vez demuestra pena.

Lenguaje corporal Antonio Valencia

Su discurso es sobrio, directo y honesto, aunque con un ligero trastibelleo cuando habla de si mismo, sin embargo, busca que el trabajo en equipo quede por encima de él como figura de Ecuador:

“Sí estamos unidos, no hay ningún problema con el cuerpo técnico porque somos una familia y lo hemos demostrado cuando hemos ganado o hemos perdido, y siempre estamos unidos esperando que…que sigamos manteniendo esta unión hasta lo último”

Palabras Antonio Valencia

Antonio Valencia es la identidad deportiva de la rapidez, de la velocidad, es el correcaminos que espera que sus rivales muerdan el polvo en el mundial de Brasil.

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