Un entrenador experimentado frente un “colmilludo”. Un caballero frente a un audaz. Dos representantes de instituciones que han desarrollado una identidad enfocada en proyectos deportivos con resultados.

El “Ojitos” es un hombre experimentado, respetuoso, discreto y que no busca el protagonismo. Tenerlo como entrenador es garantía de que la imagen del equipo no sufrirá daño alguno.

Matosas es el entrenador persistente, acelarado, explosivo y poco conformista en los éxitos. Su imagen como director técnico es sinónimo de juventud, mejora continua y dinamismo.

Este es el análisis de imagen deportiva de los dos técnicos finalistas del torneo Clausura de la liga Bancomer MX:

Su vestimenta

Meza transmite a través de su vestimenta una imagen tradicional. Experiencia, seriedad, confianza. Elije trajes completos en su mayoría de color claro u oscuro con rayas lo cual le hace ver accesible.

Gustavo refleja con su vestimenta una imagen moderna, intensa y con seguridad en si mismo. Un saco, una camisa abierta y unos jeans combinados lo hacen ver juvenil.

Su comportamiento

El “Ojitos” ha trabajo en ser percibido como un caballero dentro y fuera de las canchas, no se le conocen escándalos; en conferencias de prensa es educado, respetuoso y responsable de sus palabras.

Matosas es visto como un ser apasionado dentro y fuera de la cancha; por ser directo da la impresión de que está molesto. En conferencias de prensa es concreto y posiciona sus palabras con rapidez.

Su voz

Meza mantiene una voz en el mismo tono con la que expresa, generalmente, tranquilidad. La ventaja de su voz es que este es un elemento muy importante en la relación y comunicación con los jugadores.

Gustavo demuestra con voz rasgos de su personalidad apasionada, acelarada y directa. La fortaleza de su voz es que estos ingredientes son importantes en la motivación de un equipo.

Su lenguaje corporal

“Ojitos” es poco expresivo con su lenguaje corporal, la misma actitud se le ve al estar dirigiendo durante un partido así como al celebrar un gol. Lo bueno de esto es que no envía dobles mensajes, lo malo es que desconocemos su estado de ánimo.

El lenguaje corporal de Matosas es abierto y efusivo. Durante el partido camina constantemente, mueve los brazos en señal de protesta, celebra los goles efusivamente con el que da mayores muestras de su actitud apasionada. Lo bueno, conexión con jugadores y público, lo malo, mensajes no verbales inconscientes que podrían dañar su imagen.

En la gran final del futbol mexicano como en imagen deportiva, la estrategia de cada uno y el estilo personal son poderosos influenciadores que también forman parte de la vida de una institución deportiva.

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