Imagen es percepción y percepción es realidad. No hay duda que Coca-Cola pocas veces falla en eso, y más cuando de eventos masivos –y sobretodo de futbol- se trata.

El domingo pasado acudí como un aficionado más a conocer la Copa del mundo (sería mi primera vez, todas las anteriores las había visto por televisión), así es que mi ilusión era como la de un niño que espera con ansias la llegada de Santa Claus.

Debo confesarles que sinceramente pensé que este evento era una kermesse llena de gios, edecanes, juegos de destreza, batucadas, comida y Coca-Cola por todos lados, pero no fue así.

Como consultor en imagen deportiva, me pareció un evento tremendo, bien organizado, una idea bien desarrollada en el que el pretexto es conocer la Copa del Mundo. Las formas del Trophy Tour en su mayoría bien cuidadas pero varios detalles se les escaparon y no me gustaron, no son conguentes: eso tiene que ver con la gente que estaba trabajando ahí, qué raro si Coca-Cola siempre nos vende en sus comerciales “kilos” de felicidad.

Justamente al llegar a la última sala para conocer la Copa del Mundo, percibí un ambiente tenso y a las personas del staff con semblante serio y actitudes soberbias que me recordaron a las autoridades de migración estadounidense.

Al llegar a donde está la Copa para tomarte la foto y ver que los organizadores ya tienen una cámara montada para que te tomen la foto, me hizo pensar que nos cobrarían por ello. Mi respuesta natural, al no ver algún letrero que prohibiera el uso de cámaras fotográficas, fue sacar mi teléfono y tomar fotos.

Pareciera que por haberlo hecho, hubiese insultado a Coca-Cola y al mundo entero. Recibí una lluvia de reclamos por parte de la gente que toma las fotos y los que te dan el paso para tomarte la foto. Estoy de acuerdo que quizá pequé de inocente pero también hay modos (y letreros) para avisar que no se le pueden tomar fotos al trofeo.

Esas actitudes me molestaron y arruinaron mi experiencia, aunque al final me hayan dado una Coca-Cola para pasar el coraje y no alguna disculpa.

Post anteriorEl comportamiento de un futbolista puede dejarlo fuera del Mundial Siguiente postEl comportamiento del Piojo, peligroso para el Tri

Deja un Comentario