Es escocés y navega el barco del Manchester United. Un Community shield y tres títulos como entrenador del año respaldan su trayectoria profesional como entrenador. El sucesor elegido de Ferguson a quien el traje le quedó grande, muy grande.

David Moyes. Un entrenador al que parece no importarle si se está en crisis o no. Si el incendio está cerca o lejos. Si hay salvavidas o no. Su rostro de espanto nos da respuestas acerca de su imagen deportiva.

Este gesto de miedo ya es clásico verlo los fines de semana en la banca de los “Red Devils” y se ha integrado a su cuerpo como una máscara que cada vez lo relaciona más a un hombre derrotado.

Su liderazgo ha mostrado signos de inseguridad y esta actitud ha permeado en el carácter de sus jugadores. La apatía se ha apoderado del estilo de juego del equipo campeón y leyenda del futbol inglés para convertirse en un club que viaja en la mediocridad.

Otro síntoma de esto es que Rooney, Van Persie, De Gea, Ferdinand, Carrick, Valencia lucen apagados, como si les hubieran chupado la energía o desprogramado por completo.

Es cierto que la fortuna acompaña tanto a jugadores como entrenadores hasta cuando menos se lo esperan, pero también es cierto que aunque se tengan las ganas y conocimientos de dirigir a un equipo de los considerados “grandes”, el estilo y la imagen deportiva influyen mucho en sus resultados.

Los clubes tienen que definir perfiles cuidadosos sobre sus entrenadores en los que no sólo sea importante la manera de dirigir o la experiencia. La empatía y la química con los jugadores son dos ingredientes necesarios que no se pueden hacer a un lado solamente por experimentar.

El Manchester United se está hundiendo, necesita ser reconfigurado. Su hombre principal necesita cambiar la máscara de la derrota y todo lo que rodea a ella por un rostro que de mayores muestras de recuperación y esperanza.

No sé si le pueda ir peor a David Moyes. Tampoco sé si de repente la fortuna habite permanentemente otra vez Old Trafford. Lo que si todos sabemos es que este Manchester United no se acerca ni al 10% de la imagen exitosa que tuvo años atrás.

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