Las crisis son latentes y en cualquier momento pueden llegar de manera sorpresiva a dañar el activo más importante de toda persona o club: su credibilidad.

Entre menos consciente esté una persona, un club y/o sus integrantes de los peligros que puede desencadenar una situación crítica, más lamentables pueden ser sus resultados.

Las mejores crisis son las que se anticipan

Manejar bien una crisis consiste en comunicar bien cuidando la identidad y la reputación personal o del club, elaborando una serie de lineamientos que permitan anticiparse a soluciones de problemas como un incendio, un fraude, la muerte de un trabajador, huelgas, etc.

Uno de los errores que más se cometen durante una crisis es minimizar los hechos o desmentirlos, cuando los medios de comunicación ya han obtenido suficiente información y han comenzando a difundirla, y justo ahí es cuando se debe actuar con tranquilidad y tener un constante flujo de comunicación con ellos.

La imagen de una persona o club puede cambiar de buena a mala en tan solo unos segundos, por eso es necesario que se desarrollen mensajes de comunicación fuertes, claros, seguros y consistentes para un inmediato, corto, mediano y largo plazo.

Flujo constante de comunicación

Estos mensajes deben funcionar como objetivos que estén orientados a proteger a los públicos afectados, ya sean integrantes, accionistas, familiares, la comunidad u otros.

La formación de comités es un tarea necesaria para resolver una crisis. Éstos grupos deben estar integrados por los principales directivos de las áreas del club en los que la participación del dueño del club es fundamental.

Asimismo, es vital contar con el apoyo de consultores externos y especialistas para que puedan tener un análisis mucho más objetivo de la situación.

Estos actores se encargarán de evaluar y solucionar cuidadosamente la crisis, con la finalidad de reunir datos, mantener contacto con los principales públicos afectados, así como elegir las herramientas de comunicación donde se comunicarán los mensajes principales.

Estos instrumentos pueden ser comunicados de prensa, conferencias de prensa, datos y cifras, expedientes de prensa o página de internet, los cuales servirán para precisar los hechos, informar lo que se está haciendo y limitar o desactivar rumores.

Convertir la crisis en una nueva oportunidad

No todas las crisis son negativas para una persona o club. Éstas pueden servir como oportunidades para mejorar, todo depende del tratamiento y efectividad de los mensajes para que sean creíbles.

Las crisis no deben ignorarse, desmentirse o minimizarse, mucho menos esperar a que solitas pasen, lo importante es responder puntualmente y usar la información a nuestro favor para darle más valor a nuestra imagen deportiva individual o de club.

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