No, ese no es el camino, aunque parece que cada vez se pone más de moda una
“tendencia” que está mal percibida porque “genera” noticia.

A veces resulta decepcionante contrastar el nivel deportivo de un atleta con el nivel de exposición que tiene frente a medios de comunicación.

Justo ahí es donde tiene la gran oportunidad de transmitir su personalidad e imagen como si estuviera frente a un espejo, el cual es visto por muchos, y donde se espera que proyecte también su calidad.

Las razones aparentes pueden ser miedo, falta de preparación, subestimación o desinterés, las cuales pueden resultar graves al momento de querer trascender la reputación deportiva.

Escenas lamentables frente a medios de comunicación encontramos a diario. Lo preocupante es cuando no se ven ni tantitas ganas por mejorar en un área que complementa su imagen deportiva.

Hace unos años, cuando Nery Castillo gozaba de gran éxito con la selección mexicana, protagonizó uno de los hechos más decepcionantes en una rueda de prensa, peleándose con los reporteros y mostrando una actitud soberbia.

Parecería que el hecho quedaría como una anécdota más pero así no fue. En otras entrevistas siguió exhibiendo el mismo discurso de menospreciar el futbol mexicano y a la prensa, manteniendo su comportamiento altanero y prepotente.

Resulta increíble que un jugador con las capacidades técnicas, cualidades y talento como Nery Castillo se haya expresado así varias veces, y nunca se haya visto un cambio de actitud o un interés por cuidar más su imagen deportiva.

Hoy en día la carrera de Nery Castillo ha venido de más a menos. Sus grandes años en Olympiakos de Grecia o aquellas grandes actuaciones en la Copa América de 2007, ya no son suficientes para convocarlo a la selección mexicana.

Un hecho parecido le sucedió a Samuel Eto´o, donde en plena rueda de prensa después de un partido con la selección de Camerún, discutió con un reportero diciendo que personas como él no deberían dedicarse a eso y que, además, va a hablar con su jefe para pedirle que renuncie.

Un desgaste innecesario. El deportista debe entender que la interacción con los medios es la oportunidad de entregarles su mejor historia, y en ese intercambio de información debe construir su credibilidad y reputación.

El deportista tiene que cambiar su mentalidad y capacitarse con herramientas de exposición pública, especialmente frente a medios de comunicación, sino el tiempo se encargará de que sus carreras deportivas hayan sido poco productivas e intrascendentes.

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